La comunicación emocional nos permite, a la hora de trasmitir un mensaje, incluir  las emociones para que sea más efectivo.

Por ejemplo, cuando nuestros hijos están en la adolescencia y tiene emociones encontradas sobre decisiones que hemos tomados. Estas  decisiones son inamovibles porque reflejan la forma de educación que deseamos darles.

O cuando estamos intentando relacionarnos con nuestra pareja; en algún momento donde las situaciones se ha vuelo tensa por que las emociones están en juego.

O quizás en círculo de mujeres u hombres donde las personas reunidas han de expresarse y abrir el corazón. Saber lo que es la comunicación emocional es esencial.

En estos momentos, lo ideal es saber escuchar. Porque, a veces, nos embarga el enojo al vernos reflejados en la otra persona y otras veces la situación nos lleva a poner límites. Pero ante estos momentos, saber comunicarnos emocionalmente, nos permite comprender a la otra persona y así, poder encontrar un equilibrio en decisiones y relaciones.

Para una adecuada comunicación emocional, es necesario hablar de emociones, no de conductas

La escuchar forma parte fundamental de la comunicación emocional ¿cómo?

1. Atendiendo y mostrando interés en lo que el otro dice. No vale las medias sonrisas o el “te escucho, pero hago otras cosas”. Escuchar implica mirar a la cara a la persona que os habla, dirigir nuestro cuerpo hacia ella y mostrar con nuestra actitud que estamos dispuestos a respetar.

2. Reconocer los sentimientos con las palabras y con la actitud: asentir con la cabeza, afirmar, o mantenernos en silencio realmente a su lado. A veces, nos apresuramos a realizar alguna pregunta, dar consejos, normas, incluso juicios de valor. Sin embargo, lo único que necesitamos trasmitir es “te sigo escuchando, estoy pensando seriamente en lo que me estás diciendo”.

3. La comunicación emocional implica dar nombre a los sentimientos, Eso sería, simplemente definir con palabras lo que creemos que está sintiendo la otra persona: “debe ser muy doloso para ti, qué pena, estás realmente enfadado…”

4. Aceptar y respetar las emociones del otro: aunque esto no significa que tengamos que aceptar las conductas asociadas a esas emociones. Podemos aceptar un enfado pero no tenemos que aceptar una agresión. Podemos respetar un sentimiento de tristeza pero no tenemos por qué escuchar quejas todo el día.

5. VALIDAR EMOCIONES significa ESCUCHAR LAS VERDADES, supone atender y RESPETAR como lo vive la otra persona, cualquiera que sea la experiencia que esté sintiendo. Esto no significa estar de acuerdo. Pero si implica:  suponer, aceptar, respetar, intentar empatizar con lo que está experimentando, aunque nosotros lo vivamos de forma diferente.

Validar emociones nos suele costar mucho

Solemos confundir cuatro planos muy diferentes dentro de la comunicación emocional:

El plano emocional:

NO ES ALGO QUE SE PUEDA REGULAR CON LÓGICA, sin antes haber utilizado un LENGUAJE EMOCIONAL. Con la validación emocional haremos que la otra persona se sienta respetada y pueda pasar a una forma de razonamiento.

El plano de los razonamientos:

Nos hacen tener miedo de la forma de expresión de las emociones del otro, quizás pensemos que escuchar hará creer a la otra persona que estamos de acuerdo con lo que siente. No es condición “sine qua non”. RESPETAR NO ES ESTAR DE ACUERDO.

El plano de las conductas:

SENTIRLO NO ES LO MISMO QUE HACERLO. No estamos obligados a soportar la forma de actuar generada por la emoción. Podemos respetar y escuchar emocionalmente pero no hace falta soportar conductas agresivas o desagradables.

El plano de la personalidad:

A nivel cultural nos enseñan a valorar o abrir juicio sobre las emociones como características de buenas o malas. Así interpretamos el enfado como malo, el miedo como cobardía, la tristeza como debilidad. Y de este modo estaremos cometiendo errores, porque estamos olvidando que las emociones vienen y van, indicando un rasgo de la personalidad transitorio. También puede que estemos etiquetando erróneamente y de forma prejuiciosa una información básica sin tomar en cuenta como está viviendo la experiencia, SENTIR NO ES SER.

Esta forma de escucha emocional, es válida para hijos, padres, relaciones de pareja, conocidos, enemigos. 

Nos relacionamos desde las emociones con todos los seres humanos. Sea cuales sean estas emociones, todos sentimos y , en algún momento, nos hará falta ser escuchados emocionalmente.

¿Por qué no tomar en cuentas pequeña guía para comenzar a aplicarlo en todas nuestras relaciones?

Verás cuanta bondad estarás demostrando si aprendes a COMUNICARTE EMOCIONALMENTE.

 

 Angélica Durán Ríos