¿Porque poner límites es un acto de amor?

 

Poner límites es un acto de amor y espiritual, porque las personas más cariñosas, bondadosas, generosas y compasivas, son las que tienen sus límites bien marcados, porque así, cuando dicen que SI, pueden dar de forma incondicional.

Cuando no tienes los límites bien marcados, se suele generar resentimiento, confusión y lazos energéticos que, con el tiempo, tendrás que rectificar.

 

Decir SI, cuando quieres decir NO

 

Al decir que SI, cuando quieres decir NO, te haces mucho daño a ti misma y estás derrochando energía, puede que sea algo pequeño, pero con el tiempo se convertirá en un gran problema, comenzarás a sentirte agotada, como si abusarán de ti y el resentimiento de forzarte, se quedará en tu cuerpo y te traerá enfermedades.

Si estás diciendo que SI, cuando quieres decir NO, probablemente es que tú misma necesitas algo.

Pregúntate…
¿Qué parte de mí, necesita algo de mí? ¿Podría tratarse de una necesidad de aprobación? Sientes miedo a ser vista de cierta manera? ¿Sientes miedo al abandono?

Hacer auto análisis de ti misma te permitirá darte cuenta que la mayoría de la veces, dices que SI, para satisfacer un miedo o una carencia. Darte cuenta hará que tomes diferentes desiciones y comiences a escucharte más a ti misma.

 

¿Cómo evaluar tus propios límites?

 

La mejor forma de evaluar tus límites es a través del estómago, presta atención al chakra que se encuentra en el plexo solar y concéntrate en esta zona de tu cuerpo cuando decidas si algo es bueno o no para ti.

¿Cómo te sientes?
¿Qué trata de comunicarte tu estomago?

Escucha tu cuerpo, tu energía y comienza a respetarte a ti misma.

 

Comienza hoy mismo a poner límites

¿En qué área de tu vida tienes que comenzar a poner límites?

Comienza hoy mismo a poner límites, puede ser con tus amigas y amigos, en el trabajo, con tu pareja o con tus familiares. Simplemente conecta contigo, con tu estómago, siente lo que te está trasmitiendo y decide.

Luego, simplemente di NO, si te es muy difícil, di simplemente, “lo tengo que pensar” y tomate unos días, una semana, meses hasta que tengas la valentía de decir que NO, si no estás segura, es mejor dilatarlo a seguir haciendo algo que no sientes que tengas que hacer.

Decir NO, es simplemente  un no, si sale del corazón, se puede decir con mucho amor y no hace falta dar explicaciones, eres un ser libre y puedes decir que no. Universalmente tienes libre al bedrio.

Comienza a escuchar tu cuerpo, por medio de él, te habla tu alma y tu espíritu. Recuerda que poner límites es un acto espiritual de amor propio y respeto.

 

Puedes hacer lo que quieras

 

¡Ahora ya eres adulta! Puedes hacer lo que te apetezca. Cada vez que hagas algo que quieres hacer, te suceden cosas maravillosas. Decirle que «no» a alguien puede nutrirte espiritualmente, y así́ encuentras más alegría en tu mundo, te está permitido sentir alegría. Uno de los beneficios que obtienes cuando te amas es que te sientes bien. Cuanta más alegría sientes, más amor sentirás por ti misma y mucho más te amarán los demás.

Repite en voz alta: “Me amo y me apruebo. Me siento bien conmigo misma, y todo está bien en mi mundo”

Ámate, respétate y ejercita tu espiritualidad poniendo límites.

Esté será tu ejercicio de amor propio … ¡Anímate y comienza hoy mismo!

 

 

Angélica Durán Ríos