Cómo conseguir paz interior y abrirnos a los milagros

Conseguir paz interior y crear un ambiente favorecedor a los milagros, requiere de algunas claves.

Paso a paso aprenderemos como funciona nuestra espiritualidad para poder transformarnos a través de vivirla.

1. Resérvate tu juicio y tu incredulidad

Es preciso que superes esa creencia aprendida a no creer en lo que no ves o tocas. Si superas tu creencia a no creer en lo que no es visible, ingresarás al mundo de las posibilidades infinitas.  Tener una mente abierta y dejar de lado la incredulidad, te permitirá experimentar nuevas perspectivas. Recuerda que la paz interior, no puedes verla, pero si sentirla.

La realidad espiritual solo está al alcance de aquellos que pueden imaginar cualquier posibilidad. Así comienza la realización de los milagros.  ¿Cómo poner en práctica esta sugerencia? Un camino es repetir afirmaciones interiores que te convenzan a ti mismo de que debes adoptar nuevas ideas. Afirmaciones del tipo de “Mantendré mi mente abierta”, “No juzgaré a nadie ni a ninguna idea”, “Estoy abierto a las posibilidades que surjan a mi alcance” “me abro a conseguir paz interior”. También puedes investigar la vida de personas que han tenido experiencias de milagros. Si eres receptivo de esas historias, abrirás tu mente.

2. Crea en tu mente una zona de realidad espiritual

A medida que logres despojarte de la resistencia a creer en las infinitas posibilidades del universo, tu mente se irá acercando a aceptar los milagros. 

Cuándo desees que en tu vida suceda algo, vive el presente y pregúntate “cómo sería tu realidad hoy, rodeado de las circunstancias que amas y, relájate en la quietud de sentir el milagro; luego vuelve a preguntarte lo mismo cada mañana”.  Así, poco a poco, ingresaras a tu zona mágica en la que lo imposible se hace posible.  Para crear en tu mente una zona mágica, afírmate a ti mismo en voz alta cada día que eres un ser espiritual y que en ese mundo espiritual no existen las limitaciones. Deja que la energía del universo fluya a través de ti y haz posibles los milagros.

3. Consolídate como una persona sin límites 

Cuando hayas desarrollado la espiritualidad en tu mente, cuando sientas que está siempre disponible para ti, empieza a convencerte de que no hay límite alguno para los poderes que posees. La regla general es: si puedes concebirlo en tu mente, puedes también sacarlo al mundo físico. El hecho es que tú y solo tú puedes crear magia en tu mente. Es tu elección. No tiene que ver con la suerte ni con los demás.

Los niños son especialistas en esta magia. No tienen limitaciones en su mente. Pero en algún punto del camino, el mundo los “domestica”, los llena de falsas creencias que los limitan, y la realidad mágica desaparece. Para recobrar esa magia de la infancia, es preciso que cambies los pensamientos que te inculcaron y que marcaron tantos límites en tu mente. Reconoce esos límites y derrótalos uno a uno. A medida que esos pensamientos limitadores sean abatidos, tu realidad espiritual crecerá junto con tu paz interior.

4. Cree en la intuición. Aprovéchala

Acepta la idea de que las voces interiores y las corazonadas son manifestaciones de tus guías. Escucha tus voces intuitivas. Son reales. No te niegues a ellas. Tu guía y Dios te hablan a través de esas voces.  Las corazonadas no son accidentes, por lo tanto, confía en ellas. Te  ofrecen lecciones, aunque no las entiendas de inmediato.  Es cuestión de práctica. Practica durante cada día el escuchar y seguir  tu intuición. Conversa contigo mismo para afirmar el poder de tus corazonadas. Intenta seguirlas. Si te ejercitas, afinarás la recepción de esas señales.

5. Descubre el secreto del centro 

Considera que es el espacio  entre las notas de una composición musical. Una nota sin espacios es un largo sonido. El espacio hace también a la música. Sin la nada no hay música.  Considera el espacio en el interior de un jarrón, que hace que este sea  un jarrón. Sin ese espacio sería un montón de materiales amorfos. Sin la  nada no hay jarrón.  Ese espacio vacío y silencioso que tienen todas las cosas se llama el  Tao.

El Tao forma parte de todo, aunque escapa a las descripciones y a las palabras.  También tú tienes una parte de vacío. Sin esta nada interior, no existirías. Cada molécula de tu cuerpo está formada por partículas que rodean la nada. Es la historia misma de la vida.  Esta nada es el centro, es el secreto. A partir del vacío serás capaz de crear milagros en tu vida. Encuéntrate con la nada, siente su paz y comienza a crear milagros en tu vida.

6. Desarrolla una actitud de confianza y conocimiento  

Existen dos caminos para aprender en la vida. Uno es el temor y la duda, el otro la confianza y el conocimiento. Elige el segundo, sin dudarlo.  Abrirás tu potencial mágico. Considérate capaz de lo que has decidido  hacer. Actúa confiado en tu poder de hacerlo. No dudes de tus capacidades  o habilidades.  Sean cuales sean los milagros que quieras para tu vida, es imprescindible que desarrolles una actitud de confianza y conocimiento. El temor  te vuelve impotente, en cambio, en la confianza está el poder interior.  Deja de lado las dudas y los temores y confía en que las cosas van a  salir bien.

7. Convencete de que tu intención crea tu realidad 

La intención es la energía de tu alma que entra en contacto con tu realidad física. Tomar conciencia de tus intenciones te permitirá ser consciente  de tu naturaleza espiritual.

Tus valores y tu yo espiritual superior reflejan tus intenciones. Si tu propósito es amar y servir, verás el mundo como un lugar de servicio, serás optimista y menos agresivo, descubrirás la bondad en los demás. En cambio, si tu intención es conseguir todo lo que puedas, te encontrarás con personas codiciosas y sedientas de poder. Esto ocurre porque las intenciones invisibles crean tu realidad.  Por tanto, el secreto para cambiar tu vida está en las intenciones.  Debes trabajar para conseguir en tu interior un mundo lleno de abundancia, paz y felicidad, siempre teniendo en cuenta que es tu intención la que tiene la capacidad de crear milagros.

8. Experimenta la entrega y la iluminación  

Cuando sientes inspiración en tu vida, entiendes que tienes un propósito. Confías en la inteligencia del universo y sientes que él te guía. En tu camino espiritual, experimentarás la iluminación. Se trata de una experiencia que llega sin aviso. Tu espíritu de pronto despierta y aparecen todas las respuestas. Lo que parecía difícil e imposible, es ahora tu forma de ser. Esta vivencia surge por la decisión de estar en armonía con uno mismo y con el mundo físico. Implica entrega.

El despertar se manifiesta en cada persona de acuerdo a sus características. Algunas descubren que no necesitan más riquezas, dinero ni objetos, que ya lo tienen todo. Otras reaccionan para cambiar su conducta con respecto a alguna adicción. Para encontrar la iluminación es preciso escuchar el corazón y hacer una unión con los pensamientos. Piensa en los hábitos que te han atormentado durante largo tiempo. Adicciones, pereza, malhumor, fobias, problemas en las relaciones. Decide cambiar los no deseados. Acude a la sabiduría interior. Entrégate a una nueva conciencia y al pensamiento que te dice “Puedo lograrlo”.

9. Actúa como si la vida que imaginas fuera la tuya 

Recuerda que tú creas tus pensamientos, tus pensamientos crean tus  intenciones y estas crean tu realidad.  Si deseas ser enérgico y en el espejo ves a una persona cansada, pues  empieza a actuar como si vieras a una persona enérgica ya.

La imagen de persona cansada no puede penetrar en ti.  Cuando tienes una visión y actúas como si esa visión fuera la realidad,  te conviertes en tu propio hacedor de milagros. El proceso empieza en tu  mente. Si te visualizas siendo experto en lo que haces, solo tendrás que traspasar esa experticia del pensamiento al mundo material.

Un experto es alguien que cree en su propia pericia y no teme actuar.  Actuar como si fueras lo que deseas ser, es el modo de despojarse de  las dudas sobre uno mismo y entrar en la realidad espiritual.

10. Vive de acuerdo con tu yo espiritual

Una vez que te reconozcas como un yo espiritual, debes vivir de acuerdo con él. La posibilidad de conseguir paz interior, reside en la parte espiritual de tu ser, por lo que debes apegarte a ella.  Tu alma, tu yo invisible, están del lado del amor, de la verdad, del dar y compartir en paz, del perdón. Por tanto, tus elecciones deben unirte totalmente a tu yo espiritual y acordes a estos valores.

¿Cómo lograrlo? Reordena tus prioridades por un día. Vive de acuerdo con tus imágenes mentales. Imagínate pasando momentos agradables llenos de amor, con tu pareja, con tus hijos. No dejes que esta imagen se te escape.  Puedes hacer lo mismo con temas de negocios, vacaciones o cualquier cosa que ocurra en tu vida. Primero ponte del lado de la armonía. Si te habitúas a hacerlo, verás que esta concordancia se instalará durante toda tu vida cotidiana.

11. Toma consciencia de que todo está dentro de ti mismo

El deseo se basa en la creencia en que hace falta algo para completarnos. Para ello es necesario entender que no necesitas completarte con nada, porque ya eres un ser completo. Cuando sientes esto profundamente, tus necesidades desaparecen y eres capaz de prescindir de aquello que no deseas pero que, misteriosamente, te atrae.  Si tomas conciencia de que todo está dentro de ti mismo, crearas en tu mente y corazón la abundancia en todos los aspectos y vivirás en armonía y conseguirás paz interior.

12. No pidas nada a nadie

Los pedidos que haces a los demás crean un entorno en el que los milagros no pueden manifestarse. En lugar de querer cambiar a los demás, acéptalos como son.

No pedir nada a nadie te da un extraordinario sentimiento de libertad y paz.  Así, cuando te sientas a punto de molestarte con alguien, di para tu interior “No me debe nada. No espero nada de él. Lo acepto como es”. Con la práctica, este enunciado se convertirá en tu actitud.  Ello no implica estar siempre de acuerdo con otros. Simplemente supone aceptarlos. En lugar de pedir, conviértete en el que da. Es el que da y no el que toma el que realmente hace milagros.

13. Cree en tu propio poder personal

El poder no se mide por la capacidad de dominar a los demás. Adquirir poder es un logro diferente. Consigues poder con cada paso que das hacia el propósito de tu alma, hacia tu lado espiritual.  Los pensamientos interiores serán los que te guíen en el camino de la auténtica adquisición de poder. Sentir poder es saber que puedes crear cualquier cosa que necesites para cumplir con tu propósito sin dañar a otros.  Ser poderoso en cualquier situación es actuar sin controlar lo que hagan los demás. Escucha a los otros en lugar de darles órdenes. Brinda amor en lugar de instrucciones. Despójate de tu necesidad de controlar y podrás conseguir paz interior.

14. Medita todos los días 

Habitúate a que la meditación sea parte importante en tu vida cotidiana. El proceso de meditación consiste en entrar tranquilamente en tu interior para descubrir tu ser superior. En esos momentos descubres a Dios, a tu divinidad, percibes la inteligencia infinita del universo.
Para aprender a meditar debes comenzar por creer que te acercas a tu espiritualidad y a tu yo invisible. Meditando lograrás vaciar tu mente y alcanzar la calma, eliminar la atención, ordenar tus confusiones y conseguirás la paz interior. No es necesario que vayas a ningún sitio especial.

Allí donde estés, simplemente escucha, espera, permanece tranquilo, silencioso, solitario. Experimenta esa dimensión en la que no hay limitaciones.